martes, 27 de octubre de 2009

¿LA TAREA DISCIPULADORA DE LA IGLESIA?

El postmodernismo es bíblicamente indocto, escéptico, no esta convencido de que la verdad en términos absolutos y personalmente va a la deriva. Earl Creps, cree que el verdadero discipulado hoy es una empresa misionera y todo misionero eficaz opera dentro del principio de la contextualizacion.
El citado autor menciona a León Suez, quien describe el desafío: "Todos los lideres son ahora antropólogos. La era industrial esta siendo reemplazada por una nueva cultura que exige de las habilidades para hacer investigaciones practicas del antropólogo, la dedicación del misionero, la paciencia del santo, la curva didáctica del niño, la astucia del ladrón, el vigor del atleta, y la determinación del guardia marinero de costa".
Frente al postmodernismo, todos estamos aprendiendo, no hay expertos, solo compañeros que aprende, el esfuerzo vale la pena. La persona Moderna se caracteriza por varios rasgos claves:

• La centralidad del individuo.
• La confiabilidad en la percepción humana.
• La inevitabilidad del progreso.
• La certidumbre de los absolutos.
• La incertidumbre de lo sobrenatural.
• La uniformidad de la opinión sobre la vida.

El modernismo no ha desaparecido: Es más correcto decir que el modernismo y el postmodernismo han chocado y ahora luchan por dominar.
La Persona Posmoderna:
Vivimos en una cultura que lucha por reconciliar una profunda hambre personal de la realidad con un igualmente profundo escepticismo sobre si dicha realidad puede encontrarse. Podemos pensar en la persona postmoderna como alguien que tiende a tener una mezcla de características en variadas combinaciones.
En las universidades de Europa y Norteamérica el postmodernismo es casi un artículo de fe. Las características que dan cuerpo a la filosofía del postmodernismo son:

• La centralidad de la comunidad.
• La primacía de la experiencia.
• La subjetividad de la verdad.
• La complejidad de la percepción humana.
• La fragilidad del progreso.
• La irrealidad de los absolutos.
• La enormidad de lo espiritual.
• La pluralidad de las opiniones sobre la vida.

Este tipo de persona es bíblicamente indocta, escéptica, no esta convencida que la verdad existe en términos absolutos, y personalmente va a la deriva. Una hora a la semana de escuela dominical tendrá poca influencia contra las 20 horas que el joven pasa ante el televisor y más tiempo oyendo discos compactos, juegos de videos e Internet. Es tiempo que hagamos realidad la practica del cristianismo si queremos ver algo de substancia.
Como disciplinar los Postmodernos:
Esta formación el espiritual exige el esfuerzo de toda la iglesia. Es vital el discipulado, tendrá que convertirse en lo que la iglesia hace, en la razón principal de su existencia. Se trata de la razón principal de nuestra misión.
Una de las armas para cumplir este cometido es amar a las personas.

1. Seamos auténticos:
No habrá ningún sustituto para la fe practica, el hombre postmoderno oirá cualquier mensaje que este dando resultado en la vida de sus compañeros. Esto va mas allá de la santidad, tiene que ver con la necesidad de ser sincero y directo. El posmodernista quiere el mismo nivel de sinceridad en el mensaje en si. Pero si el mensaje no es sincero o autentico, el mensaje tendrá muy poco efecto, sin importar cuan directo sea. Ellos encuentran la fe por medio de la autenticidad y crecen en la fe de la misma manera.

2. Comunidad:
Los posmodernistas dependen de los que le rodean para tener un marco de referencia. La preparación bíblica debe ser modificada y contextual izada para el alumno y oyente postmoderno. El hacer discípulos tendrá por necesidad que estructurarse de modo que la hermandad sea un aspecto central de la experiencia. En otras palabras, haremos discípulos entre los postmodernos cuando seamos la iglesia en vez de tratar de hacer iglesia. Este sentido de totalidad sobre se hacen discípulos exige de una comunidad entera. El sentir debe estar en toda la iglesia de Dios.

3. Experiencia:
Según Robert Webber: "En el mundo postmoderno la educación cambiara de pasar información a pasar sabiduría a través de la experiencia de la verdad cristiana que se consideraba proposicional, intelectual, y racional y será experimentada como carnada en la realidad. La fe se comunicara a través e la inmersión en una comunidad de personas que practique la fe cristiana".
Estos nuevos oyentes quieren y necesitan experimentar a Dios en el descubrimiento de la verdad y en la obra exterior de es verdad en el mundo. Reconocen una distinción entre saber la verdad y vivirla. Sino sucede lo ultimo, lo primero no tiene significado para ellos. Están interesados en conocer y ser conforme a imagen de Jesús, en vez de ser receptores de ideas acerca de el.
No significara nada para ellos, sino lo experimentan. Por ejemplo la sanidad, la adoración como lo sintió Isaías, el avivamiento de Pentecostés. No comprenderán la gran comisión, si ellos no son misioneros en su propia cultura. O se es todo o nada.

4. Aceptación:
Los posmodernistas quieren un compromiso radical con un evangelio radical, esto toma tiempo y paciencia. Aunque las normas son altas, debe prevalecer un ambiente de sinceridad aun cuando provoque a los postmodernos preguntas difíciles y asuntos aun mas difíciles, por lo tanto para que crezcan, deben ser aceptados tal done se encuentren.

martes, 20 de octubre de 2009

6 DESAFIOS DE LA POSTMODERNIDAD

Para Mc Grant, el Postmodernismo es una sensibilidad cultural sin absolutos, sin certidumbres, ni bases fijas, que se deleita en el pluralismo y la divergencia y que tiene como meta, pensar a través de la situacionaldad radical de todo pensamiento humano.
A esto añade Stanley J. Grenz, que el evangelicalismo pasa por una crisis. El ve una insatisfacción creciente con la manera tradicional de ser y actuar como iglesia. Esta crisis ha resultado en que algunos observadores concluyan en que el vocablo evangélico pierda su significado. Surge la pregunta, ¿Podemos hablar de un movimiento evangélico o de evangelicalismo? Esta insatisfacción es parte de gran cambio cultural que está afectando el mundo occidental, este es un aviso para el encuentro con la era del Postmodernismo. Juntamente con ella sus desafíos. Según Paúl Poupart, sobresalen siete desafíos para el anuncio del evangelio.

1) El desafió de la verdad
2) Anunciar a Jesucristo en la Nueva Era
3) Persona Humana y familia
4) Ser cristiano en un Mundo Globalizante
5) Sociedades Multiculturales
6) La revolución Informática

1) El desafío de la verdad:

Una de las características del postmodernismo es la aparición de una nueva racionalidad. El hombre postmoderno es hedonista y consumista, como le enseña el sistema. Relativista y escéptico, vive de impresiones, de impactos sensoriales o emocionales, de lo efímero. La verdad es una experiencia estética y retórica, oyendo hablar de la verdad, nuestro mundo responde con la pregunta cínica y desengañada de Pilatos: ¿Y que es la verdad?. El citado autor propone una cultura de la verdad hecha de inmenso respeto y acogida hacia la realidad, traducida en Respeto hacia la persona, que es lo eminente de lo real. Paradójicamente, como decía San Agustín, al realizar en su vida la unión entre la verdad y el sentimiento, "Ve a donde tu corazón te lleve", como reza la novela de Susana Tamaro, "es decir, hacia la verdad".



2) Anunciar a Jesús en la Nueva era:

Íntimamente vinculado a lo anterior, está el desafió de anunciar a Jesús en una era de religiosidad salvaje. El problema no es si nuestro pueblo creerá o no, sino en que creerá. La modernidad es un estado de incertidumbre acerca de los dioses, pero la postmodernidad es el regreso triunfal de los dioses, mitologias y religiones pre cristianas, en cada región adquieren una coloración especial.
En nuestra América se vuelven a los cultos precolombinos. De las religiones pre cristianas y sus mitologías pasamos a la magia, el ocultismo y el aumento de las sectas satánicas, como dijo el pensador Humberto Eco: "Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no es que no crean en nada, creen en cualquier cosa". Esta religiosidad salvaje, el cardenal Lehmann ha definido "teoplasma", especie de plasticina religiosa a partir de la cual cada uno fabrica sus dioses a su propio gusto, adaptándose a las necesidades propias.
Paúl Poupart, propone ante este problema, un dialogo entre religiosos, claro está, el dialogo no puede sustituir el presentar a Jesús. La esperanza de que un pequeño puente tendido hoy pueda mañana servir de intercambio fecundo entre creyentes.

3) Persona Humana y Familia:

Otro desafió tiene como objeto directamente al hombre. Nos referimos al genoma humano, la clonación, etc. Hemos llegado a los escenarios futuristas, un mundo feliz donde los hombres humanos son producidos, sometidos a precisos controles de cualidad, y ya no engendrados. Por otra parte la desintegración familiar. La aprobación de leyes reguladoras de parejas equipando las uniones de homosexuales al matrimonio monoparental.

La visión antropológica de la complementariedad de sexos, entre hombre y mujer, cede a la ideología del género, como se presento en Pekín en el 1995: cada uno configura su propia orientación y comportamiento sexual libremente, sea heterosexual, homosexual o bisexual, como un derecho ejercido libremente.
A este hombre del siglo XXI, es a quién ha de anunciarle el misterio de la intima comunión con el Dios Trino, llamarlo a la comunión con los hijos de Dios, desarrollando un proyecto de vida en un matrimonio o en la vida comunitaria.

4) Ser cristiano en un Mundo Globalizante:

La globalización económica y cultural es un fenómeno sumamente complejo, prueba de eso es lo que se ha dado llamar "el pueblo de Seattle". La contestación radical a la globalización, que paradójicamente es un producto de la globalización misma, pues ha logrado amalgamar elementos tan heterogéneos como los pueblos nativos americanos, movimientos anarquistas, sectas orientales, desocupados y sin tierra, precedentes de todo el planeta, y ello gracias al principal motor de la globalización, que es el Internet.

La globalización contiene elementos muy positivos, que facilitan enormemente el intercambio entre los pueblos diversos, ¿y porque no? Para la evangelización.
Estamos frente a un fenómeno migratorio sin precedentes en la historia de la humanidad. Estamos ente un proceso de cambio cultural de incalculables proporciones, que debe hacernos reaccionar. ¿Sabrá la iglesia estar al lado de los nuevos esclavos del siglo XXI?

5) Las Nuevas sociedades Culturales:

Otro desafió es la presencia de la iglesia en una sociedad multicultural y pluralista. El respeto a la identidad cultural de los recién llegados no puede ponerse en discusión.

6) La revolución Informática:

Lo que no se percibe a través de los medios, es como si no existiera. La misión de la iglesia es comunicar las buenas nuevas, por eso no puede prescindir de ellos. La iglesia puede aprender de los medios, y los medios de la iglesia, que es experta en la humanidad. Entonces, la iglesia no debe ignorar la influencia de los medios masivos, y aprovecharlos para el mensaje de Jesucristo.

martes, 13 de octubre de 2009

ANTECEDENTES DEL POSTMODERNISMO
Antes de empezar quiero que se tomen el tiempo de entender todo esto como comentario personal yo creo que si entendemos la historia se nos es mas facil entender el presente y proyectar un mejor futuro ya que nuestra sociedad latinoamericana carece de una cultura solida, fuerte, y positiva...
Mario Salazar 09

Entre los principales antecedentes del Postmodernismo están los sucesos acaecidos en lo que se conoce como premodernismo, que incluye la epoca antigua y el periodo medieval. Entre sus postulados están:
• La creencia de la racionalidad del universo.
• La convicción de que la realidad visible no era la realidad. La cosmovisión era teleologica.
• Había una creencia general en la existencia objetiva del mundo físico.
• Una creencia en la teoría correspondiente de la realidad.
• Una creencia en el entendimiento referencial del lenguaje, a algo extralinguistico.
Aparte de lo anterior, también esta el modernismo, el cual retuvo y modifico alguno de los postulados citados, también aporto postulados muy divergentes a los anteriores. Compartía la creencia en un realismo metafísico, la correspondencia de la verdad, y la teoría referencial del lenguaje.
Creían en un patrón discernible de la historia, un patrón inmanente. Los eventos que se dan se deben a realidades físicas o sociales que los provocan, y no a la voluntad de alguna deidad no visible. Algunas características sobresalientes son:
• Naturalismo: La realidad se limita al sistema natural observable con leyes y compartimientos inmanentes.
• Humanismo: El humano es la mas alta realidad o valor, el fin de todas las cosas.
• El método científico: El conocimiento es alcanzable por el hombre, y el método científico la mejor manera de alcanzarlo.

• Reduccionismo: El método científico es la mejor manera de alcanzar la verdad.
• Progreso: Con el conocimiento creciente se sobrepone a los problemas que afectan a la raza humana.
• Naturaleza: Se conceptualizo como dinámica y en constante crecimiento y desarrollo, capaz de generar los cambios en las formas de vida a través de la evolución y sus leyes inminentes.
• Certeza: A través del conocimiento se puede alcanzar la certeza, esto requería de principios absolutos en los que se pudiera asentar el conocimiento. Sus modelos fueron el racionalismo de Rene Descartes, y el empirismo.
• Determinismo: Los eventos del universo seguían causas fijas, y el método científico podía descubrir estas leyes regulares.
• Individualismo: Su ideal era el individuo solitario, siendo la verdad objetiva, el individuo puede alcanzarla por su propio esfuerzo.
• Antiautoritarista: El humano era considerado la absoluta y más completa medida de la verdad.
En cierto modo la modernidad es una cosmovisión, una manera de contemplar y entender el mundo, la vida, y la sociedad humana, y una manera de responder a esas realidades, en teoría y practica. Se puede definir como un modo de vida social y un entendimiento moral, que se caracteriza por las exigencias universales de la razón, por la diferenciación de las esferas de la vida en lo publico y en lo privado, y por el pluralismo y competencia de ideas en cuanto a lo que es la verdad. Tiene su propia ética.
Otra de sus características es de entender y ordenar el mundo por medio de una racionalidad autónoma y humana. Esto lo efectúa en lo filosófico y lo practico. el filosofo John Dewey, quien según el se puede entender la modernidad a partir de cuatro cambios que se da en el periodo premoderno.
1. La idea de que la materia y las leyes científicas son suficientes para explicar toda religad.
2. La autoridad contra la autoridad de la iglesia. En cambio se opto por el imperio de la razón humana, guiado por el método científico.
3. La creencia en el progreso humano.
4. La certeza de que por medio del estudio de la ciencia y la tecnología se lograría el anhelo progreso.
La influencia de la modernidad influyo también en la teología y por ende en las escrituras, la cual fue sometida a la crítica del racionalista, negando todo lo sobrenatural en ella y el rechazo del acto salvifico de Jesucristo. Muchos cristianos fueron influenciados al dejarse llevar por el subjetivismo y relativismo de la sociedad pluralista. Otros se refugiaron en el conservadurismo tradicional cayendo al extremo del pietismo alejado de toda realidad de su tiempo.
Por otro punto, esta la obra misionera Protestante y trascultural, a finales del siglo XVIII, de alguna manera tuvieron el sello e la modernidad en donde quiera que se desarrollo, el ropaje cultural fue la del primer mundo, de igual manera su liturgia y el evangelismo empresarial.



Según Antonio Cruz, los valores de la modernidad son:
• Fe
• Sacralización
• Absoluto
• Objetividad
• Razón
• Ética
• Culpabilidad
• Pasado-futuro
• Historia
• Unidad
• Colectivismo
• Progresismo
• Inconformismo
• Idealismo
• Humanismo
• Fuerte
• Esfuerzo
• Heroísmo
• Seriedad
• Fundamental
• Intolerancia
• Formalidad
• Necesario

Hablando de la ambigüedad de la modernidad, Eleazar Monrroy cita a Rovira Belloso dice que algunos valores básicos de la modernidad se convierten en su contrario, de las mismas ramas, parecen brotar dimentralmente opuestos a aquellos que se esperaban: falta de fe y de utopías, guerras sin control, mas fuerte, ley del pensamiento débil, nihilismo, permisividad hedonista, neoindividualismo pequeño burgués, consumismo, cultura de la imagen o apariencia y cultura del subjetivismo y no de la razón.

Lo dicho hasta aquí, es una antesala a la Postmodernidad, la cual es incrédula hacia las ideas y narrativas que fundamenta la cultura occidental anglo europea. Cosa que es de mucha influencia para latinoamerica ya que estamos bastantes años atrasados a la cultura europea...

domingo, 4 de octubre de 2009

Biblia, cultura y postmodernidad


“Biblia, cultura y postmodernidad” es el segundo artículo de una serie de Jaume Llenas sobre Fe y postmodernismo: “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas de golpe cambiaron todas las preguntas” (Mario Benedetti).

Fe y postmodernismo (II)

¿Existe preocupación en la Biblia por la adaptación cultural? Algunos piensan que la Biblia no se ocupa de estos temas. Que está simplemente preocupada por cuestiones espirituales y que lo que hay que hacer es simplemente proclamar el Evangelio. Sin embargo, la Biblia está muy preocupada por damos las pautas para que nuestro ministerio se adapte culturalmente y sea relevante.

Es muy interesante realizar una lectura atenta de Hechos de los Apóstoles y darse cuenta como Lucas describe detalladamente el proceso de adaptación mental que ocurre en el apóstol Pedro.

El Evangelio nace en un entorno plenamente judío. Jesús mismo así lo declara, cuando explicita que Él ha sido enviado a las ovejas perdidas de Israel. Pero cuando miramos más atentamente, nos damos cuenta que ningún mensaje es más internacional que el Evangelio. ¿Cómo pasa del entorno judío al entorno gentil? El primer paso lo da Pedro:

Después de que el Evangelio llega a los samaritanos, Pedro no regresa a Jerusalén sino que se queda en Lida y Jope, dos ciudades de población mayoritariamente gentil.

En esta última ciudad se aloja en casa de Simón que es curtidor, en medio de un ambiente ritualmente impuro.

Dios tiene que enviarle la visión del lienzo que desciende del cielo. El tema del lienzo es los alimentos impuros, que establecían una barrera entre gentiles y judíos, pero más allá de eso Pedro ve una aplicación a las personas.

Comelio le hace llamar y él dice que lo que el lienzo le mostró es que a nadie puede llamar impuro. He aquí un proceso de apertura mental.




El segundo marco de referencia lo describe Pablo cuando proclama el Evangelio. En el libro de Hechos podemos hacer una distinción entre aquellos mensajes que predica en un entorno mayoritariamente judío, en donde la base de la predicación es el Antiguo Testamento, y aquellas ciudades mayoritariamente gentiles, en donde deliberadamente cambia el punto de partida que le llevará a Jesús. En estas ciudades hablará de los fenómenos de la naturaleza, hablará de las divinidades locales, hablará de los poetas locales, etc. El mismo Evangelio pero con dos aproximaciones. Adaptación a la cultura en la que el Evangelio se predica.

El texto que explica la teoría que Pablo sigue es 1 a Corintios 9: 19-23. En estos cinco versículos se explican tres puntos importantes:

1. La disposición a adaptar nuestra forma de presentar el Evangelio a la audiencia que nos escucha.

Pablo se hace judío a los judíos, gentil a los gentiles, débil para los débiles espirituales, es decir, aquellos que tienen problemas de conciencia, como explica en Romanos 14, etc.

Su disponibilidad es total. «A todos me he hecho de todo». Pablo es culturalmente flexible. Pablo no exige a sus oyentes que se adapten culturalmente a la forma en la que él está acostumbrado a pensar, o a proclamar el Evangelio.

Probablemente le sería más fácil. Pero somos nosotros quienes tenemos que adaptamos a ellos y no ellos a nosotros. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué tantas rigideces? ¿No será que, en muchas ocasiones, más que de fidelidades bíblicas, se trata de que no queremos hacer el esfuerzo de aprender nuevos sistemas de comunicación? Hablamos idiomas distintos, pero insistimos en que ellos aprendan el nuestro en lugar de aprender el suyo.

2. La creencia profunda de que el cristianismo es una cosmovisión alternativa.

Pablo les dice que a los que están bajo la ley, él se pone bajo la ley, (a pesar de que él no está bajo la ley), y luego a los que están sin ley, él se sitúa en la posición del que no tiene ley ( no estando sin ley).

Pablo no está bajo la ley, y no está sin ley. Su posición es que está bajo la ley de Cristo (versículo 21). De la misma forma, nosotros no estamos sujetos a ninguna cultura específica. No somos ni tradicionales, ni modernos, ni postmodernos, ya que el Evangelio es una cosmovisión alternativa totalmente distinta a las demás y que nos explica el mundo en su complejidad. Por ello no podemos casamos con ninguna cultura concreta.

El cristiano tiene que establecer una diferencia entre ser postmoderno y ser sensible a la postmodernidad. Ser posmoderno es haber asumido todos los valores de la época en la que vivimos y hay muchas cosas inaceptables dentro de cada sistema cultural que los cristianos tenemos que discutir. El Evangelio siempre va a contracorriente en cualquier cultura que se exprese. Sin embargo ser sensibles a la postmodernidad significa que, sin haber asumido todos los valores de esta cultura, somos capaces de expresar el evangelio eterno en términos comprensibles para la gente de hoy en día.

3. La razón de la necesidad de ser sensibles a la cultura.

Pablo la expone clarísimamente. En el versículo. 19 lo dice con estas palabras: «...para ganar a mayor número». En los versículos 20, 21 «... para ganar a los que están bajo la ley ... para ganar a los que están sin ley». En el versículo 22 «... para que por todos los medios salve a algunos».

Pablo lo que nos dice es que cualquier adaptación cultural del verdadero Evangelio es necesaria si el fin es la salvación de los incrédulos. No hay cosas demasiado grandes, ni esfuerzos demasiado intensos. Hay algo que justifica todo esfuerzo que es la salvación de los perdidos. ¿Compartimos este anhelo de Dios, que es el anhelo de Pablo? ¿Realmente estamos dispuestos a realizar cualquier cambio en nuestra forma de expresar el Evangelio para la salvación de los perdidos?

Me da la sensación que no siempre la Iglesia española está dispuesta a hacer los cambios necesarios. Mucha gente está necesitando una doble conversión, a nuestra cultura eclesiástica, a nuestra jerga evangélica, a una subcultura evangélica formada por lenguaje, himnología, formas denominacionales, etc. y finalmente al Evangelio eterno. Y Pablo enfatiza en el versículo 23 que no se ha dejado el Evangelio en el camino. Que no ha tenido que prescindir del Evangelio. «y todo lo hago por amor del evangelio...» No hay cosa que ame más que el Evangelio, es por eso que lo predica de forma que sea comprensible a todo el mundo.

martes, 8 de septiembre de 2009

El término posmodernismo o posmodernidad designa generalmente un amplio número de movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX, definidos en diverso grado y manera por su oposición o superación del modernismo. En sociología en cambio, los términos posmoderno y posmodernización se refieren al proceso cultural observado en muchos países en las últimas dos décadas, identificado a principios de los 70, esta otra acepción de la palabra se explica bajo el término postmaterialismo.

Las diferentes corrientes del movimiento posmoderno aparecieron durante la segunda mitad del siglo XX. Aunque se aplica a corrientes muy diversas, todas ellas comparten la idea de que el proyecto modernista fracasó en su intento de renovación radical de las formas tradicionales del arte y la cultura, el pensamiento y la vida social.

Uno de los mayores problemas a la hora de tratar este tema resulta justamente en llegar a un concepto o definición precisa de lo que es la posmodernidad. La dificultad en esta tarea resulta de diversos factores, entre los cuales los principales inconvenientes son la actualidad, y por lo tanto la escasez e imprecisión de los datos a analizar. Como también la falta de un marco teórico válido para poder analizar extensivamente todos los hechos que se van dando a lo largo de este complejo proceso que se llama posmodernismo. Pero el principal obstáculo proviene justamente del mismo proceso que se quiere definir, porque es eso precisamente lo que falta en esta era: un sistema, una totalidad, un orden, una unidad, en definitiva coherencia.

Se suele dividir a la posmodernidad en tres sectores, dependiendo de su área de influencia. Como un periodo histórico, como una actitud filosófica, o como un movimiento artístico.

Histórica, ideológica y metodológicamente diversos, comparten sin embargo un parecido de familia centrado en la idea de que la renovación radical de las formas tradicionales en el arte, la cultura, el pensamiento y la vida social impulsada por el proyecto modernista, fracasó en su intento de lograr la emancipación de la humanidad, y de que un proyecto semejante es imposible o inalcanzable en las condiciones actuales.

Frente al compromiso riguroso con la innovación, el progreso y la crítica de las vanguardias artísticas, intelectuales y sociales, al que considera una forma refinada de teología autoritaria, el posmodernismo defiende la hibridación, la cultura popular, el descentramiento de la autoridad intelectual y científica y la desconfianza ante los grandes relatos.